miércoles, 22 de enero de 2014

Cuál es la última foto que tienes en tu móvil?



No lo niegues... no lo niegueeees... estás enganchado al puto móvil y le haces fotos modernes a todo. Es cierto, nos pasamos el día con el móvil en la mano. Es una prolongación de nuestro cuerpo y nos gusta sacarle fotos a todo. En ocasiones hasta el absurdo, llegando al punto que dejamos de ver por nuestros propios ojos y no miramos lo que tenemos delante. Bueno no quiero darle mas caña a esto que se está repitiendo y ya huele a frase de 0'60.


Tengo una manía. Cada vez que voy a empezar un libro lo primero que hago es leer su última palabra. "Este", "Cosa" y "Ciudad" son las de los últimos que he leído. Así que cuando vi el proyecto fotográfico de Ivan Cash no pude evitar pensar en mi ritual pre-libro. Last Photo son una series de vídeo en los que personas anónimas nos muestran la última foto que han guardado en su smartphone. Un viaje por las historia reciente de las vidas de personas de a pie.

"Para mi, la clave de este proyecto está realmente detrás de la cantidad de información rica en nuestra vida social, personal que nos permite conectar en cierta medida, pero que también es un obstáculo para la conexión con las personas que nos rodean." Dice Cash. Nuestro móvil y nuestras fotos son un compendio de momentos que queremos compartir con todos y con nadie.





martes, 21 de enero de 2014

Ojos que no ven...

Están a los que el mínimo rayito de sol les molesta, están los posturitas, están los que como yo no ven una mierda, están los de Google e, incluso, están los que viajan al futuro. Para todos ellos hay unas gafas. Gafas de cine, gafas de música, gafas de historia, gafas de animación, gafas de novela.




Federico Mauro (Avellino, Italia) es diseñador multimedia y director de arte. Tiene una estrechísima relación con el cine debida a su relación con el director italiano Ferzan Ozpetek. Además realizó su tesis doctoral sobre el cine de terror.

A esto hay que sumar un un alto gusto por la metonimia. Mauro sabe encontrar en todo lo que ve el toque diferenciador. Ese punto que te hace reconocer de inmediato el todo. Gracias a ellos ha realizado varias colecciones de objetos referenciadores de personajes, que solo con verlos nos harán sonreír. Hasta se han hecho juegos con objetos de películas (Famous Objects from Classic Movies) para ver si somos capaces de reconocerlas.

Y esa es la gran idea. El ser humano es feliz cuando reconoce. Es feliz cuando sabe que el guiño de un autor, de un personaje en una serie o en un anuncio él es capaz de reconocerlo. Cuando vemos una serie y uno de los personajes para frasea una canción y la conocemos nos sentimos bien, nos sentimos conectados con esa persona. En la publicidad esto es mucho más importante. Cuando un spot o una gráfica tiene influencias de una película o una serie de televisión, o un disco, lo reconocemos y además nos gusta, ésto nos crea un vínculo afectivo con el anuncio y en añadido con la marca.

Federico Mauro, además de a las gafas, tiene series dedicadas, a las espadas, sombreros, guitarras o la comida que nos harán disfrutar.  De momento os dejo la que a mi más me afecta, la de las lupas.













lunes, 9 de septiembre de 2013

Monetes

Últimamente, en mis post, estoy mirando mucho a Japón. No sé si es porque ya presentía que le iba a dar los JJOO a Tokyo, o porque me daba pena que ellos no puedan take a relaxing cup of café con leche in the Plaza Mayor y yo sí. Realmente siempre he estado muy influido por todo lo que se hacía en Japón, y su mezcla de tradición y futurismo, de naturaleza y civilización. En estos términos se mueve Suo Sarumawashi - el baile del mono - de Hiroshi Watanabe (Sapporo, Japón), fotógrafo afincado en Los Ángeles. Un trabajo fotográfico con monos que se desplaza de los guerreros samurais a las modas actuales.



El Sarumawashi ha evolucionado durante los últimos 1.000 años en Japón. Los antiguos relatos se refieren a ella como una forma de ritual religioso diseñado para proteger a los caballos de los guerreros. Más tarde se convirtió en una forma popular de entretenimiento, y se llevó a cabo por todo el Japón, de los templos a las cortes imperiales. Hoy en día, el Sarumawashi se sitúa junto al Noh y al Kabuki como una de las más antiguas y más tradicionales de las artes escénicas de Japonesas. Cuenta con acrobacias y sketches cómicos realizados por macacos altamente capacitados. El mono y entrenador realizan una actuacuión en la que crean un vínculo entre el hombre y los primates.




Le tengo especial cariño a los monetes. Es un animal que me fascina, no sé si tendrá algo que ver el haber sido fronterizo toda mi vida con Gibraltar. La cosa es que cualquier objeto o situación que tenga un mono llama poderosamente mi atención y tengo que dejar lo que esté haciendo para verlo. Por lo tanto, no podía dejar escapar esta serie de fotos tan humana, en la que los rostros de los macacos pueden expresar tantísimo.












jueves, 5 de septiembre de 2013

"Un cerdo que no vuela es sólo un cerdo"



El mejor ilustrador, dibujante, director de cine de animación y productor de la historia, se retira. Hayao Miyazaki (Tokyo, Japón) pone fin a su carrera. A sus 72 años, el co-creador, junto a Isao Takahata, del estudio Ghibli en 1984, ha decidido abandonar sus labores cinematográficas para descansar, que ya le toca.



Gracias a mi hermano mediano he podido disfrutar de Miyazaki prácticamente desde que tengo uso de razón. Especial cariño le tengo a Porco Rosso y Mi vecino Totoro. Son las primeras de las que tengo recuerdo. Además, el Gatobús (Nekobasu) me marco muchísimo. Cuando hablan de la película a casi todos les vienen a la cabeza la imagen de Totoro en la copa del árbol, o a la pequeña Mei jugando con Totoro. Pero para mi ese espíritu-gato es lo primero. Lo tengo interiorizado.


Miyazaki dice adiós a más de cuarenta años de carrera con otro trabajo en el cielo. The Wind Rises, título que  se inspira en un verso del poeta francés Paul Valèry: “Le vent se lève, il faut tenter de vivre”. La película trata de un chico que sueña con poder volar, pero que debido a su miopía no puede ser piloto. El protagonista Jiro Horikoshi se parte el lomo estudiando y leyendo revistas especializadas hasta que es contratado por una compañía aeronáutica para diseñar aviones. Pero esta historia coincide en el tiempo con la segunda guerra mundial, en la que Japón está del lado de Adolfo el mosqueón. Lo que convierte los ingenios de Jiro en instrumentos de destrucción. En la historia también hay una chica y, seguro, miles de escenas que nos harán disfrutar.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Yōkai en portugués se dice Heitor Kimura



Los Yōkai son de demonios o fantasmas del folclore japones. Son criaturas procedentes de la literatura tradicional nipona, y han estado representados desde los cuentos y el teatro hasta los mangas o videojuegos. La mayoría de estos monstruos y fantasmas se han ido olvidando y desdibujando con el tiempo, pero el genial ilustrador brasileño - si, si, brasileño - Heitor Seio Kimura (Curitiba, Brasil) se está encargando de recopilarlos con una genio y una sencillez increibles.




Kimura es un apasionado del arte, el diseño y la cultura japonesa. A sus trabajos gráficos y equilibrados no les faltan detalles representativos de estos seres mitológicos que bien representan los extraños  miedos de una sociedad como la japonesa.







miércoles, 28 de agosto de 2013

The Yellow Mamba Story

El de 10 de febrero de 2012 a las tantas de la madrugada estaba sentado en el sofá del salón de la casa de mis padres en La Línea. Jugaban New York Knicks frente a Lakers. Era un partido que normalmente no me perdería, soy knickerboker desde hace años y fan de Kobe. Pero ese día tenía un valor añadido, era el tercer o cuarto partido de titular de "un chino" que la estaba liando pardísima jugando de uno en los Knicks. The Black Mamba terminó el partido a su estilo, 34 pts (11 de 24 en tiros), pero eso día había nacido otra estrella (fugaz) Jeremy Shu-How Lin, The Yellow Mamba, 38 pts, 7 asistencias.


Recuerdo como D-Fish no podía con él. Kobe y Matt Barnes se turnaban para defenderle. Una canasta en los últimos instantes me hizo dar un grito ahogado para no despertar a nadie. Todo Madison, incluido Spike Lee, gritaba LINSANITY. Su camiseta se convirtió en la segunda más vendida de la NBA Store en una semana (Antoni Daimiel de retuiteó y todo). 

Días más tarde, y con el gusanillo de ver jugar a Lin, trasnoche de nuevo para ver el partido frente a Raptors. Final empatado y último balón para Knicks. Jose Calderon le da un metro a Jeremy Lin, que hace dos días no lo conocía nadie, pero éste se encarga de ganar el partido en su cara y hacerle recordar para siempre quién es The yellow mamba.


Ahora, esta historia del chico amarillo que no era nadie, que ninguna universidad de la NCAA quiso, que ni siquiera fue drafteado y que un mes se convirtió en estrella mediática mundial, llega al cine en forma de documental:
Linsanity


PD: Yo también sucumbí


martes, 27 de agosto de 2013

Cuando Cassandre conoció a Tony Stark


A Grégoire Guillemin (Rochefort-en Yveline, Francia) ya le conocíamos de The secret life of heroes, un retrato pop de algo así como la vida detrás de las cámaras de nuestros personajes favoritos. Ahora el ilustrador francés vuelve con otra de superheroes, está vez creando un trabajo delicioso a través de los carteles de entre guerras.



Le tengo especial afecto a esta galería pues une mi frikismo superheoril con una de mis etapas favoritas de la historia de la cartelería, con homenajes Art-Decó y Bauhaus (Mi favorito es el Art-Nouveau, me guardo la opción de enviar a Batman y compañía a los carteles del genio Mucha). Batman, Iron-Man, Silver Surfer, Thor, etc. sumergidos en los mejores carteles de las decadas de los 20 y los 30. Quizás la mejor forma de repasar las obras de Cassndre, Paul Colin o Charles Loupot.